

Energía del padre
Una historia de confianza entre padre e hija
Imagina que una empresa forma parte de la historia de una familia durante más de dos décadas, acompañándola en momentos importantes de la vida y, años más tarde, abriéndole también las puertas a la primera oportunidad profesional de una hija. Esta es la historia de Joabe Lyra y Nicolle, padre e hija que encontraron en Neoenergia algo más que un lugar donde trabajar: un espacio para aprender, crecer y hacer realidad sus sueños.
La trayectoria de Joabe en Neoenergia Cosern comenzó hace 25 años, a través de una empresa de servicios. Desde entonces, fue contratado por la empresa, pasó por diferentes áreas, asumió nuevos retos y, en la actualidad, trabaja como técnico especialista en gestión de ingresos.
A lo largo de los años, su trabajo le ha permitido a Joabe labrarse un futuro para su familia y ofrecer oportunidades a sus hijas. «Uno de mis mayores sueños era poder proporcionar a mi familia todo lo que necesitaba. Después de tantos años, todavía me emociono al recordar los cambios que hemos podido vivir. Poder ofrecer una buena educación a mis hijas y contar con prestaciones como un excelente plan de salud marcó la diferencia», cuenta Joabe.
Nicolle creció acompañando esa trayectoria. De niña, no entendía exactamente a qué se dedicaba su padre, pero sabía que trabajaba para ayudar a la gente. «Crecí viendo el compromiso, la dedicación y, sobre todo, el esfuerzo que hacía cada día por nuestra familia. Cuando volvía la luz y la gente lo celebraba, estaba segura de que mi padre había ayudado a salvar el mundo», recuerda.

Algún tiempo después, a los 17 años, cuando aún cursaba el bachillerato, Nicolle comenzó su andadura en Neoenergia Cosern como joven aprendiz en el departamento de Comunicación Interna. Tras dos años de formación, surgió una nueva oportunidad como becaria técnica en el Laboratorio de Innovación, donde lleva trabajando unos 12 meses.

Hoy, a sus 20 años, ha finalizado el curso técnico en Control Medioambiental y actualmente cursa Electrotécnica, además de Ingeniería de Producción en la UFRN.
Para Nicolle, la empresa que ha acompañado la trayectoria de su padre también ha pasado a formar parte de la construcción de su futuro. «Neoenergia ha desempeñado un papel fundamental en esta construcción. Las experiencias que he vivido aquí me han ayudado a crecer tanto a nivel profesional como personal y a vislumbrar nuevas posibilidades para mi carrera».
Para Joabe, ver a su hija seguir sus propios pasos es motivo de orgullo. «Neoenergia es un referente en mi vida y en la de mi familia. Mi hija empezó como aprendiz, luego pasó a ser becaria y esperamos que, pronto, pueda convertirse en ingeniera de Neoenergia Cosern».
Más allá de compartir el mismo lugar de trabajo, padre e hija comparten valores forjados en el seno del hogar. Para Nicolle, el mayor legado que le ha dejado Joabe es su ejemplo.

«Hoy entiendo mejor lo que había detrás de aquella rutina. Al afrontar retos y trabajar con dedicación, él ayudó a crear oportunidades para nuestra familia», destaca Nicolle.
La historia de Joabe y Nicolle demuestra que algunos legados se forjan día a día. Y que, a menudo, el mejor camino que un padre puede dejar a su hija es el ejemplo de hasta dónde pueden llevarnos la dedicación, el trabajo y la perseverancia.
¡Recuerda esta historia tan especial!

¿Qué padre no se enorgullece de poder enseñarle su lugar de trabajo a un hijo que aún está en sus primeros años de vida? Mostrarle cómo es su día a día, las actividades que realiza y todas las herramientas que utiliza para llevar a cabo sus tareas cotidianas, sobre todo cuando ese lugar se encuentra en medio de un paraíso ecológico.
El empleado Rodrigo Perlingeiro, responsable de Operaciones y Mantenimiento de los parques eólicos de Río Grande del Norte, tuvo esa oportunidad. Le enseñó a su hijo Pedro, de 8 años, el parque eólico Rio do Fogo, el primero de Neoenergia, en funcionamiento desde 2006.

«Fue una experiencia inolvidable que permanecerá en su memoria para siempre», recuerda. El parque cuenta con 62 aerogeneradores con turbinas de 75 metros de altura y genera energía limpia para miles de personas.
Según Rodrigo, la visita despertó en el pequeño el deseo de trabajar allí. «Le encantó, se le iluminó la cara de alegría al poder ver un aerogenerador de cerca. Ahora siempre dice que quiere trabajar en un parque eólico», afirma orgulloso su padre.

Rodrigo, que forma parte de Neoenergia desde 2017, cuenta con una amplia experiencia como ingeniero en los proyectos de la empresa. Ha trabajado en centrales hidroeléctricas, térmicas y en instalaciones eólicas y solares. Tras esta trayectoria, asumió el cargo de responsable de los parques eólicos de Río Grande del Norte, una nueva oportunidad profesional. «Dirigir a personas es un gran reto, pero también una valiosa oportunidad de crecimiento».
Tanto en el trabajo como en casa, Rodrigo se esfuerza por desempeñar ambos papeles con mucho cariño, dedicación y responsabilidad. A su hijo Pedro le enseña la importancia de la honestidad, la responsabilidad y el cuidado del mundo que nos rodea.
«Quiero que crezca sabiendo que puede marcar la diferencia, incluso con pequeños gestos. Que sepa que ha sido criado con respeto, cariño y libertad para soñar a lo grande», afirma.
Pronto, Rodrigo recibirá otra bendición en su vida: el nacimiento de su hija Laura, previsto para noviembre. Y es en este ambiente de renovación, amor y protección donde el ejecutivo celebrará el Día del Padre en familia.
«Deseo que cada padre se reconozca a sí mismo como fuente de fuerza, cariño y presencia. Que nunca subestimemos el poder de un abrazo, de una escucha atenta o de un «aquí estoy». Ser padre es más que mantener a la familia; es inspirar, acoger y crecer juntos. Que podamos dejar a nuestros hijos no solo recuerdos, sino valores que les sirvan de apoyo cuando estemos lejos. Que el amor que les damos hoy se convierta en el valor que tendrán mañana. ¡Feliz Día del Padre!»